Aunque la campaña micológica no está siendo especialmente generosa en cuanto a fructificación de especies de setas comestibles, los montes segovianos siguen ofreciendo pequeños tesoros para quien se acerca con curiosidad y mirada atenta. La humedad intermitente y los claros de luz han permitido que, entre acículas, musgos y hojarascas, sigan apareciendo setas muy diversas que, aun sin llenar la cesta para consumirlas, regalan oportunidades magníficas para la fotografía micológica.


